Una personalidad incomparable
En la capital cubana acaba de fallecer tras lenta (desesperadamente lenta) enfermedad el presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba y Director Vitalicio de la Selección Nacional de Béisbol, Comandante en Jefe Fidel Alejandro Castro Ruz. El mundo entero se ha estremecido por la muerte de una de las figuras más prominentes de su siglo, siglo cuyo número no mencionaremos aquí para no comprometerlo: ya bastante tiene con las dos guerras mundiales y la bomba atómica. Nacido Fidel Hipólito Ruz en la localidad oriental de Birán en la finca propiedad de su padre no tardó en alcanzar renombre, apenas un poco más de tiempo que el que le costó que su padre le diera su apellido. Desde pequeño conoció de cerca la terrible situación de los campesinos cubanos, empezando por los que trabajaban en la finca de su padre, sin ir más lejos. “Mi padre no era un explotador –afirmó el fallecido líder en una entrevista- El sencillamente me quería explicar con ejemplos claros lo terrible que era la sociedad capitalista. Realmente me convenció.” A su paso por el colegio privado de Belén el futuro Comandante en Jefe dejó una profunda huella. Fue elegido como el deportista más destacado del plantel e implantó una nueva marca de posesión de armas de fuego. (Algunos comentan que su ambición que ser lanzador de béisbol de Grandes Ligas se vio frustrada por su falta de control pero viendo el control que ha conservado hasta el día de hoy desde su llegada al poder nos hace pensar que es un comentario sin fundamento.)
En la Universidad de La Habana estudió la carrera de leyes y tuvo una participación destacada en el equipo de tiro de la universidad, deporte en el que inspiraba respeto, sobre todo en los condiscípulos que utilizaba como blancos móviles. No obstante debido a su reconocida modestia en los años posteriores evitó referirse a los éxitos cosechados en este deporte de alto riesgo (para el que le cayera mal al joven Fidel). Una vez graduado dio muestras de su pasión investigativa y se entregó en cuerpo y alma a descubrir el modo de derrocar a la dictadura que recientemente se había instalado en el poder. Varias veces trató de poner en práctica su teoría de que si podía convencer a un grupo de personas de que se metieran en algún medio de trasporte y fueran armados a la parte oriental de la isla la dictadura tenía que caer por necesidad. Luego de varios experimentos fallidos (primero probó con una flotilla de chevrolets, luego con un yate) consiguió su objetivo aunque su teoría sufrió algunas modificaciones: primero se tomaba el poder y luego se dejaba que algún argentino formulase la teoría que por supuesto resultaba bastante más complicada.
A partir de su llegada al poder se vio obligado a ir ocupando numerosos cargos ante la ausencia de personal capaz de ejercerlos mejor que el Comandante. Gracias a ello se convirtió en el estadista más experimentado de su época. Su experiencia y su prodigiosa memoria lo hicieron famoso en todo el mundo y al final de su carrera era a menudo consultado por especialistas sobre sus recuerdos personales de acontecimientos de los que había sido testigo presencial tales como la Crisis de los Misiles, el Bogotazo, las Cruzadas y el diluvio universal. Durante las décadas en las que rigió los destinos del país tuvo una actuación decisiva en los acontecimientos mundiales, especialmente en la política norteamericana. Cada vez que había una elección en el país vecino todo candidato que quisiera asegurarse los votos cubanos del sur del estado de la Florida prometía que derrocaría al Comandante en Jefe. Para consolidar el efecto de las promesas el líder cubano se dedicaba entonces a hablar horrores del candidato en cuestión. En vistas de que esto resultaba mucho más eficaz con los electores del sur de la Florida que prometer mejoras en temas como el empleo, el sistema de salud y la educación se aprobó una ley federal en la que el candidato que no prometiera el derrocamiento del Comandante en Jefe sería condenado a cadena perpetua. También se aprobó otra ley en que se condenaba a pena de muerte al candidato que ya electo presidente se tomara en serio tales promesas: eso sin dudas explica la muerte del presidente Kennedy. Entre los innumerables logros del Comandante en Jefe al frente de los destinos de la isla podemos encontrar los siguientes:
-Implantó innumerables récords en diversas especialidades tales como:
a) Mayor número de años de un presidente al servicio de su pueblo.
b) Mayor número de elecciones ganadas por no presentación y/o decisión unánime.
c) Mayor número de opositores políticos puestos en libertad luego de haber cumplido 20 o más años en prisión. De ahí que también se le conociera con el sobrenombre de El Libertador.
d) Están en su poder casi todas las marcas de resistencia en materia de discursos: el discurso más largo pronunciado de pie; discurso más largo sentado; discurso más largo al aire libre; discurso más largo bajo techo; discurso más largo sin necesidad de ir al baño; y discurso más largo sin necesidad.
e) También está en su poder el récord de mayor cantidad de referencias a los niveles de educación y salud de su país, a atentados planeados en su contra y a futuras invasiones norteamericanas. En este último aspecto su principal contrincante fue Saddam Hussein, el ex líder iraquí pero este último fue descalificado al comprobársele que había actuado bajo los efectos de invasiones reales.
Además el Comandante en Jefe:
-Elevó el nivel educativo de su pueblo al punto que, como podrá comprobar cualquier visitante extranjero a la isla, el 90% de los taxistas y las prostitutas del país han cursado estudios universitarios.
-Elevó la esperanza de vida de la población cubana a un promedio de 75 años de edad con el objetivo a largo plazo de arruinar al sector funerario del sur de la Florida.
-Disminuyó la incidencia de cáncer en la piel sobre todo entre sus opositores al someterlos a largas dietas de luz solar.
-Enriqueció el patrimonio personal de cada uno de sus ciudadanos
A él se debe además el descubrimiento de la Ley de la Máxima Concentración y Conservación de Poder. Según esta ley una condición excepcional (la concentración máxima de poder) se puede convertir en normal en relación a la magnitud del enemigo al que se le pueda echar la culpa. Añade esta ley que en lugar del enemigo en ciertos casos podrían utilizarse también amigos a los que a partir de entonces se les considerará traidores.
El Comandante en Jefe además intentó todo tipo de planes para mejorar las condiciones de vida de su pueblo: desde la siembra de café en suelos no recomendables para el cultivo de cactus hasta el intento de producción 10 millones de toneladas de azúcar en un año, desde el plan del médico de la familia hasta la construcción de pedraplenes, desde los hidropónicos hasta los plátanos microjet. Desgraciadamente no tuviera éxito en ninguno de estos casos. “Lo intentó todo –dice un experto en la materia- Quizás su muerte sea su último y decisivo plan para darle prosperidad a su pueblo. Todo parece indicar que esta vez por fin tendrá éxito.”
Su respeto por la vida humana, incluso la de sus peores enemigos siempre fue conmovedor. Tras casi medio siglo de encarnizada lucha contra el imperialismo yanki evitó con un éxito casi absoluto que corriera la sangre de ciudadanos del país enemigo: para evitar un enfrentamiento que sin dudas hubiera resultado catastrófico no escatimó ningún recurso, incluida la sangre de miles de sus compatriotas.
Fue un gran defensor de los animales especialmente del ganado vacuno y los mariscos. Convirtió a las vacas en animales sagrados y convenció a la población cubana de lo perjudicial que resultaba su carne, sobre todo si al que sorprendían con ella le imponían penas de prisión de hasta 20 años.
Haciendo un balance de su extensa vida y perdurable obra muchos se preguntan sobre el cumplimiento de su famosa frase “La Historia me absolverá” (frase que da título a un libro suyo que en los últimos meses había decidido prohibir al no recordar quién era el autor). La Historia no pudo ser para ser entrevistada pero en su lugar la Historia de Cuba de 5to grado declaró: “¿Absolverlo? ¿De qué? ¿Quién es el atrevido que quiere acusar al Comandante…?”
Consternación y pesar en todo el planeta
Su muerte ha conmocionado a toda la sociedad cubana y desde que se conoció la noticia de su muerte se han formado largas colas para rendirle tributo a su máximo líder. Se conoce incluso de personas que han hecho la cola hasta 7 u 8 veces. Uno de ellos, que no ha querido identificarse declaró ante la prensa extranjera: “Haré la cola cuantas veces sea necesario. Es natural que uno quiera asegurarse de que por fin nuestro comandante ha fallecido para saber si ya es hora de que también el resto de los cubanos pasemos a mejor vida”. Otro de los que rindieron el postrer saludo confirmo la muerte del líder cubano: “La dolorosa noticia es desgraciadamente cierta. Fíjense si es así que en las cuatro veces que he pasado por delante de su féretro el Comandante no ha dicho ni ‘esta boca es mía’”.
Incluso a la hora de su muerte el Presidente cubano ha contribuido a acercar a sus compatriotas. Numerosos vuelos charters han llegado a La Habana cargados de exiliados deseosos de darle el último adios al presidente cubano. Es cierto que se produjeron algunos incidentes cuando las autoridades organizadoras del acto decidieron dar prioridad a los exiliados para ver el féretro del extinto líder. “¡Esto sí que es el colmo! –gritó airado uno de los de la cola de los residentes en la isla- Uno se lo ha tenido que meter en vivo y en directo hasta el último día y ahora dejan pasar primero a los turistas”.
Raúl Castro, hermano del desaparecido líder y designado por este como su sucesor dio una breve conferencia de prensa. Con la voz entrecortada declaró: “No estábamos preparados (sollozos) para esta contingencia. En realidad nunca nos imaginamos que fuera a (sollozos) morir. En muchas ocasiones él se había referido a esa circunstancia y que yo sería el sustituto cuando él desapareciera pero luego me explicaba que me estuviera tranquilo, que él no se pensaba morir, (sollozos e hipo) que todo eso no era más que para despistar al enemigo”. Más adelante afirmó que no obstante ya se había trazado un plan de emergencia para hacerle frente a la situación y que debido a la desaparición del Comandante se imponía ser creativo y tomar decisiones propios. Así que le encomendarían a su madrina Micaela ponerlos en contacto con el espíritu del líder fallecido para que les indicara cuáles serían los próximos pasos a dar.
Pero el jefe del ejército cubano no fue el único que no estaba suficientemente preparado para la partida del cabeza de estado. Otro tanto ocurrió con los fabricantes del aguardiente casero local conocido por el cariñoso apodo de chispae’tren: “Mire periodista, yo no quiero hablar de política porque a mí lo único que me interesa es vender ron. El problema es que la gente nada más que se enteró han pasado por aquí y han arrasado con todo el ron que tenía. Y a toda la gente que está en el negocio les ha pasado lo mismo. Yo supongo que sea la impresión y que la gente ande desesperada por ahí, loca por ahogar las penas.”
Pero las consecuencias de la noticia no se ha limitado al ámbito de la isla. No bien se supo de la muerte del Comandante la bolsa de Nueva York registró fuertes cambios sobre todo con respecto a las acciones de Bacardí que subieron un 200%. El resto de las comunidades que habitan en Miami acompañaron en su júbilo a los cubanos residentes allí. “A ver si a partir de ahora empiezan a hablar de otra cosa o hasta les da por regresar” -comentó Edgar, inmigrante colombiano.
Por otro lado los expertos vaticinan que la muerte del líder cubano provocará a corto plazo una importante pérdida de empleos. Sólo contando los guardaespaldas y demás miembros de su equipo de seguridad personal quedarán sin trabajo unas diez mil personas. Pero no será este el único sector laboral que saldrá afectado con la desaparición del líder supremo de la isla. Se vaticina que la confusión y el desempleo se cernirá sobre los políticos y los locutores de la radio de Miami, los miembros del Grupo de Apoyo del Comandante (que ya hablan de reciclarse en Grupo de Oración por Su Alma), los especialistas en su historia clínica, los propagadores de rumores sobre su muerte, el que probaba cada una de sus comidas, los que aspiraban a matarlo o a dialogar con él, los que le agradecían por todo lo que tenían o los que lo culpaban por todas sus desgracias (incluida la calvicie o la impotencia), los humoristas del exilio, los que hablaban todo el tiempo de Eso, o los que como no querían hablar de Eso no se atrevían a hablar de nada. Algunos se preguntan qué será de la famosa osadía de los balseros sin ese estímulo incomparable que resultaba el Comandante en Jefe. Pero posiblemente quienes han adoptado una posición más radical ha sido un grupo de miembros de Alpha 66, el grupo guerrillero más veterano del planeta, el cual ha decidido suicidarse en masa. “¡Que no piense que se nos va a escapar tan fácilmente! Al mismísimo infierno lo iremos a buscar”, –exclamó el portavoz del grupo mientras ingería unas pastillas- “Son para la memoria- explicó- Capaz que cuando nos lo encontremos se nos haya olvidado qué fuimos a hacer allá y nos pongamos a hablar con él de lo bien que se pasaba en La Habana de antes y esas cosas.”
Nada será igual
El sentimiento que embargaba las calles habaneras es que después de la muerte del Comandante nada será igual. Quizás nada resuma mejor ese sentimiento que las palabras de uno de sus sencillos conciudadanos. Al ser entrevistado mientras esperaba su turno para ver el cadáver dijo: "Es como si una parte de nosotros se hubiera muerto" para después murmurar una frase inaudible. Un experto en la lectura de los labios tradujo la frase así. "Así que es mejor que nos amputemos esa parte muerta antes de que nos dé gangrena".

